domingo, 28 de febrero de 2016

Extrañar

¿Alguna vez has extrañado a alguien que llega a doler? pero hablo de dolor, dolor físico...

Hace poco leí varios artículos sobre como el cerebro no sabe distinguir entre un golpe emocional y un golpe físico... puedo afirmar, desde mi punto de vista, que duele más lo emocional que lo físico porque no sabes qué demonios hacer, no hay un analgésico para eso o un té, nada.. realmente no sé siquiera como 'sanar' un dolor emocional, solo está y te acostumbras a él... no se va.


Extrañar hasta que duele, wow, es horrible... ese momento en el que te cuesta respirar, tienes los ojos llorosos, el estómago se retuerce, sufres de escalofríos, te duele la cabeza, te sientes débil y todo porque extrañas a una persona... duele extrañar, duele en las entrañas no poder estar junto a esa persona y duele más saber que no puedes hacer nada para cambiar eso..


Debes pensar que hablo de alguien en específico, realmente empecé a escribir por alguien, pero ya no es así, ahora tengo un mar de nombres en mi mente, un mar de personas que extraño... que duelen y ya no están, muchos no podrán volver a estar nunca más porque la vida se los llevó y otros son parte del pasado que en algún momento se decidió.. nunca estoy cien por ciento segura de ese tipo de decisiones porque cuando quiero, de verdad lo hago y dejar a una persona a un lado, duele.

Por eso, por haber experimentado este dolor causado al extrañar, valoro cada segundo que paso contigo, con él, con ella, con cualquiera... valoro el tiempo, los momentos, las sonrisas, los abrazos.. e intento vivirlos plenamente, no porque después extrañar duela menos sino que entre ese extrañar, revives el pasado y no existe mejor sensación que recordar acompañado de una sonrisa, un suspiro, alegría... sabiendo que diste el mil por ciento, lo disfrutaste al máximo...

Antes (aún lo hago dentro de mis caos) me decía 'deseo no sentir, no extrañar, no apegarme, odiar al mundo, así sufro menos', pero... hoy casualmente me dijeron -si no conoces el dolor, no sabrás realmente que es ser feliz', tengo mi debate con ello, esa sería otra entrada; sin embargo tiene un poco de razón la frase y capaz sufrir es un daño colateral al que no se puede huir por ser tan feliz en un momento.


Extrañar es inevitable, sufrir en su justa medida es parte de la vida... depende de ti recordar con sonrisas, vivir al máximo y disfrutar cada segundo.


PD: Amo empezar a escribir cargada de sentimientos, en medio de un caos y terminar liviana.. dejarlo todo escrito. Te lo recomiendo.

Desorden

Existen personas que llegan a tu vida para desordenarla y demostrarte que sin ese desorden no se puede vivir... 

Me dirán loca, pero no saben lo delicioso que es entender que vives, las prioridades cambian, tu manera de verlo todo CAMBIA... vivir es algo absolutamente placentero, lleno de adrenalina y cambios; cambios a los que no se les puede huir, solo aceptar..

Y todo aquello lo entiendes por una persona que entro a tu vida en el momento justo para enseñarte que todas esas limitaciones, controles, paradigmas que te colocas, no te permiten ser... llega para desordenar todo, lo digo porque me ocurrió, lo viví y ya que estamos en la intimidad de mis pensamientos, permitiendo que mis demonios sean libres entre estas palabras, les seré más franca...

Él llegó sin previo aviso, sin querer, siendo un torbellino que hizo un caos en mi vida... se lo agradezco y le debo este momento. 

Soy una persona que aborrece los cambios, sencillamente porque detesto la idea de no tener el control de las cosas, pero después de su llegada.. los he aprendido a sobrellevar, es muy pronto para decir que ya me gustan, pero voy encaminada.. entendí que los cambios son necesarios para vivir, sin ellos no progresas, no aprendes, no evolucionas, no te das cuenta que las cosas están mal... cuando siempre deberían estar bien o al menos deberías luchar porque lo estén. 

Mientras escribo me doy cuenta que él no tiene la menor idea de todo lo que ha causado en mí, no creo que lo vaya a saber nunca, pero ha hecho mucho sin querer... es más, ha hecho más de lo que pensaba. 

Ha desordenado mi vida, me ha desordenado... me encanta que lo haya hecho.

Ya las cosas no son iguales, no lo es la manera de pensar, entender, sentir, nada... esto es un mundo nuevo sin reglas al que me voy adaptando y cada vez me va envolviendo más. 

No existen palabras para explicarles que significa este 'desorden' que les hablo, me entenderán en el momento que llegue esa persona que les desordene la vida. 

Una mente ocupada no extraña

¿Quieren hablar de cosas falsas? Esa frase... -Una mente ocupada no extraña-
Pasé los últimos meses repitiendo esa frase, compartiéndola, de todo... se volvió MI frase hasta hace unos días porque sencillamente es una mentira, una vil y enorme mentira. 
Una mente ocupada SÍ extraña y extraña peor... extraña con más intensidad, lo sientes en las entrañas, duele físicamente ¿por qué? Sencillamente porque te auto-saboteas, la mente juega contigo, tus sentimientos lo hacen y ¡boom! el nombre, la cara, la mirada, el olor, todo de esa persona llega a ti como un balde de agua fría en pleno verano.
Tienes tres parciales, dos exposiciones, trabajo, ir al gimnasio, pasear a tu perrita, ver a la familia, mil diligencias; jamás habías estado tan ocupado en tu vida y entre toda tu concentración, ocurre.. le extrañas, le extrañas demasiado, ya no es cuantificable.
Una mente ocupada EXTRAÑA, sencillamente porque todo de alguna manera TU lo relacionas con esa persona... el destino también ayuda a que se den esas coincidencias, por ejemplo: la radio, tu entorno, tu playlist se enfrasca en colocar su canción favorita o aquella que te dedico o le dedicaste y listo, le extrañas, revives el momento, suspiras, todo o también, cuando te encuentras a alguien de su círculo social, cabe acotar que mientras estabas libre JAMÁS te encontraste a nadie, pero ahora que estás súper ocupado, te aparecen en cada esquina... Además, ¿Cómo dejar de lado el juego diabólico del subconsciente, que hace que sueñes con esa persona? Entonces te despiertas y no sabes que sentir... quedas sin palabras.
Tu día puede ser muy ajetreado, pero su recuerdo consigue la manera absurda de aparecerse... y te contaré un secreto, odio que sea así.. había creído tanto en esa frase, la practicaba, recalco era MI frase, para que al final sea una farsa.
Toda mente extraña, ocupada o no, lo hace... hasta que se cansa de extrañar, se agota y lo reemplaza la ausencia o pasa a ser un recuerdo sin sentimientos.