sábado, 26 de marzo de 2016

Enamorarse

Hace días hablaba con una amiga y me preguntó "¿no crees que te enamoras una sola vez en la vida?" Le respondí: "lo creía, pero ya no"


Hace meses estuve en una conversación increíblemente profunda, que sin buscar una respuesta, solita surgió... la respuesta a una pregunta que había guardado hace años, de la cual pensaba que conocía, pero después de ese día, hubo un giro completo y todas las preguntas han cambiado.


Entendí que, te enamoras a la justa medida de tu edad, madurez, situación, entre otros. Pues seré más abierta, he tenido tres novios y de los tres, en su momento, me enamoré. Les contaré:


Cuando tuve mi primer novio, fue un amor de niños, ilusionado, con destellos en los ojos, una experiencia nueva el tener fecha, título, SENTIR por alguien y sea MUTUO; me sentía en la cima... es indescriptible todo lo que sientes con el primer amor, no olvidas nada... y todo es tan puro, nunca nadie te ha lastimado, estás conociendo la parte rosa del amor, todo lo lindo... piensas en un "para siempre" desde el primer mili-segundo, Todas las películas de Disney tenían lógica, eran reales, de todo.., había conseguido mi príncipe azul. Me había -enamorado- a los 14 años. 


Mi segundo novio fue todo bien extraño al principio, jamás me hubiese imaginado ser su novia y pasó; claro, esta vez estaba un poco predispuesta, no confiaba completamente, ponía en duda cualquier cosa, repensaba todo, no era yo al cien, ni cerca y la culpa no fue de él, sino que se fracturó mi pensamiento del "para siempre", ya sabía que era sufrir y no quería más, por eso no me permitía sentir hasta que pasó muchísimo tiempo y si él me leyera, prometo que estaría completamente de acuerdo conmigo, al principio fui muy ácida, nada detallista, él daba el 200%, los 100 de él y los 100 míos; lamentablemente al inicio recibió un amor a gotas... Después del tiempo, empecé a creer, querer muy intenso, valorar, ser detallista, tantas cosas que aún guardo y me sacan sonrisas. Me había -enamorado- a los 16 años.



Después de esa relación, tuve mil conversaciones conmigo y me prometí no volver a querer a gotas o al menos intentarlo, no es justo para la persona que esté a mi lado recibir eso, no tiene la culpa de mi pasado, por ende, no debe cargar con él..


Llegó mi último novio, hasta el sol de hoy no sé ni cómo o cuándo empecé a sentir tanto por él, pero lo hice. Fue la relación más seria que he tenido, donde he sido más cuchi, tierna, quise intenso desde el principio, aunque lo escondía un poco porque intentaba protegerme, quería tantear bien el terreno. Conoció a toda mi familia y yo la de él, me nacía hacer sorpresas, involucrarlo en lo que hacía, involucrarme completamente en su vida, todo... Realmente no lo quise a gotas, en lo absoluto. Me había -enamorado- a los 19 años.



Me enamoré las tres veces o eso creo; lo hice a su medida, de acuerdo a mi edad, a los límites, madurez, experiencias, a todo; cada uno estuvo en un momento muy diferente de mi vida y en cada momento pensé que eso era amor. Todos se llevaron un pedacito de mi corazón y a cada uno lo quise intensamente, uno más que los otros. 



Mi punto es que, no podemos pasar la vida pensando que te vas a enamorar una sola vez, eso es condenarte, porque en el momento que te enamores y no funcione, no te vas a permitir querer más porque sencillamente determinaste que no se puede porque es solo una vez. El amor es hermoso, esas cosquillitas, las citas, el esbozar una sonrisa al saber de esa persona, que te digan su nombre y se te dilaten las pupilas, todo es puro, no racional, sin palabras... es ensayo y error, hasta llegar al éxito. 



Tengo casi 20 años, me falta una vida por recorrer, madurar, crecer ¿me vas a decir que no me voy a enamorar otra vez porque lo hice a los 14? Caramba, espero que eso no ocurra, doy fe a ello... me enamoraré muchas veces más hasta encontrar ese real príncipe azul con el que dure 100 años casada.. 


Esta es la realidad que considero hoy, capaz esté equivocada y en unos años cambie mi perspectiva... la vida es un constante cambio y no quito la posibilidad a nada...


lunes, 21 de marzo de 2016

Iniciativa

Soy una mujer que le encanta el romanticismo, los príncipes azules, las citas cursis, los pequeños grandes detalles, todo... literalmente todo, pero también soy realista.


Realismo no significa que deje de pensar en los finales felices, en lo absoluto; realismo en este tema es entender que no todo surge por ellos, en una relación NADA DEBE SER UNILATERAL, sencillamente no sería relación.


Tampoco vamos a confundir lo anterior con que me dejo llevar completamente por esta innovación del siglo XXI, no comparto en absoluto esa "libertad femenina" mal empleada, no soy partícipe de ofenderme porque me quieran abrir la puerta, deseen pagar algunas veces (siempre debes intentar pagar, jamás pases como oportunista), me envíen flores, sean ellos lo que me inviten a salir -primero-, entre otros... Amo el hombre caballeroso y con principios.


¿No les da curiosidad que escribí "-primero-"? Fue con toda la intención y les explico la razón...

Antes y hasta ahora, porque fui criada de esa manera, todo lo tiene que hacer el hombre, absolutamente todo, hablarte, decirte para verse, dar obsequios, ser cursi, literalmente uno era una estatua que solo esperaba que le hicieran todo, pero... ¿eso está bien? Particularmente pienso que no, todo en la vida es un equilibrio, las relaciones no deben ser la excepción; sin embargo, debo acotar que ese pensamiento de nuestros padres y abuelos va acompañado de muchos valores, ninguno de ellos se debe perder, aunque esta generación se olvide que existen. 


Una de las muchísimas tradiciones que concuerdo con el pensamiento del siglo XX es que el hombre debe dar el primer paso... escribir, invitar a salir, el acercamiento al primer beso y el sin fin de ¡primeras cosas! con un mínimo de ayuda en varias, pero debe ser su iniciativa, después de eso entramos a la fase de los dos, del equilibrio, el 50-50, la relación.


Cuando inicias una relación, como mujer debes comprender que también debes dar, ¿a caso el hombre no siente y no necesita detalles? Despójate de esos pensamientos tan arcaicos de solo esperar, sé detallista, sorpréndele; te amará por eso, marcarás la diferencia.


Si como mujer nos encanta una flor inesperada, una cita planeada, una cita espontánea, el famoso "te extraño, en 20 minutos estoy allá", etc. ¿por qué no consideramos que el hombre también? ¿a caso ser así significa ser menos mujer? Si piensas de esa manera, existen dos opciones 1. No has querido lo suficiente para hacer algo que te saque de tu sitio de confort por alguien o 2. Estoy equivocada y en esto, amo estarlo.


Es mentira decir que siempre he pensado así, pero aprendí que nosotras también debemos tener la iniciativa. Los hombres tienen sentimientos, expectativas, sueños, ilusiones, ellos también imaginan su vida perfecta con esa persona antes de dormir, sufren, desean sentir que los escuchamos y prestamos atención, solo que a diferencia de nosotras lo hacen en silencio.


Los hombres necesitan detalles, un "amor, sé que sales de entrenar a las 6, hice reservación a las 7 en tu restaurante favorito", "compré entradas para ver tu equipo/película/cantantes", "ábreme, traje helado y la serie", mil cosas... hasta los buenos días y buenas noches.


Si bien ellos deben enamorarnos a cada segundo, nosotras también debemos enamorarlos a ellos.


domingo, 6 de marzo de 2016

Egoísmo

'Egoísmo' a mi parecer es una de las muchas palabras mal utilizadas por todas las generaciones... realmente ninguna sale de esta generalidad y eso que detesto las generalidades.


¿Por qué digo que es mal usada? Sencillamente porque para la gran mayoría una persona es egoísta en el momento que piensa primero en sí y no hace lo que los demás quieren, lo que las personas no ven es que ese -egoísta- se cansó de siempre poner de prioridad a los demás sin recibir nada a cambio... Yo sé que deben pensar ''siempre hay que dar sin esperar nada a cambio'', buenísimo, pero cuando las relación es 10 a 0, algo está mal... muy mal. Es imposible no esperar algo cuando has hecho tanto, seguir allí es masoquismo, porque una persona también necesita recibir cariño, atención, lo que sea; ahí el egoísta es la persona que dictaminó a la otra.



En estos momentos, soy la egoísta mal determinada... me cansé de que me importen tantas personas y el sentimiento no sea recíproco, me cansé de intentarlo y esperar; ahora no me importa nada y como dice el dicho ''mejor sola que mal acompañada''. Primero yo, segundo yo y tercero yo, lo demás en fila.



La vida te enseña, da muchas vueltas y te lleva al lugar que necesitas para crecer, ser fuerte y aprender a ser feliz ante todas las adversidades... porque la felicidad es una opción que siempre deberías escoger, nadie tiene el poder de cambiar tu estado de ánimo, solo tú.



Sé feliz y a la única persona que debes rendir cuentas e importar es aquella que ves en el espejo. Sé el egoísta que dice el mundo, no te importe.