martes, 12 de septiembre de 2017

El inicio..

Todo empezó hace más de un año... fue la primera vez que te vi, saludaste con quien hablaba y sin más te fuiste, recuerdo pensar 'que mal educado, no me saludó, tenía que saludarme, aunque no me conociera', pero mi boca dijo algo totalmente contrario, dije 'wow, que bello es ¿cómo se llama?' ... sí, lo dije, sin pensarlo, puedes preguntárselo a mi amiga, ella te confirmará estos versos...

Pasaron los días y quedaste como un niño guapo en mi mente, no me hacía historias, solo eras eso... pero eso no era lo único que quería el destino de nosotros, él hizo de las suyas y nos juntó varias semanas, haciendo que dejaras de ser solo un niño guapo.

Todo empezó con un trabajo en el que te prometo que mi ilusión y emoción por estar en el mismo lugar, no se compara con nada que haya vivido... recuerdo llegar a mi habitación al final de cada día y solo hablar de ti, así sea que solo me hubieras dicho un simple hola, para mí era tema de conversación en el cual destellaba amor y escarcha... eras la persona que le daba color a cada caluroso y largo día... lo sigues haciendo.

No olvido como uno de esos días estaba sentada cerca de la piscina con una amiga (ella de verdad te puede confirmar todo) y tu estabas solo escribiendo por teléfono... mi frase fue 'Mira, si quieres te comes un gusanito' seguido de muchísimas risas, respondiste con una risa espectacular y te sentaste conmigo, claramente mi amiga fue la mejor cupido y busco alguna excusa para irse, dejándome solo contigo... estoy segura que mi cara era toda una poesía de amor. Disfruté tanto hablar contigo, me encantó cada segundo...

Hubo un día que... uno busca excusas para acercarse a la persona que quiere y no me importa que la excusa la haya buscado yo, te lo juro, a mi solo me importaba acercarme y no me arrepiento ni un segundo... entonces, ese día no tenías luz y derrochabas tu odio en los escritos, esa fue la oportunidad crucial para escribirte y entablar una efímera conversación que seguimos al siguiente día..

Pasaron los días de trabajo, las conversaciones sobre ti y nuestros intercambios de palabras... las mil veces que te veía sin camisa y sí, parecía una niña de quince años viendo a su amor platónico, menos mal nunca te diste cuenta... creo.

Terminó la semana con una noticia feliz... volveríamos a pasar otra juntos, estaba tan emocionada y feliz, te buscaba todos los días con la mirada e intentaba ser una señora del bien y no buscarte, lo logré en un 80%... era muy difícil no querer hablar contigo siempre. Llegué a celarte, sí, muy loco, no teníamos nada de nada, pero ya me interesabas y no quería compartirte con nadie, en especial con niñas.

Los días pasaban velozmente, mientras me hacías sonreír y me comprabas dulces... terminando con uno de los gestos más marcados que tengo.. me separaste de la multitud y buscaste sentarte conmigo para darme un chocolate, una pulsera y lo más importante, unas palabras que me dejaron sin habla... aquellas que connotaban que te había encantado conocerme y que aquella semana fue única por ello... no me lo podía creer, estaba tan feliz.

Me acuerdo que terminaron nuestros trabajos juntos, hablamos un par de veces después y pensé que eso era todo, pero no... me escribiste preocupado porque no sabías de mi, que no te había aceptado en una red social ajajajajajaja, recuerdo ese día como si fuese ayer... hablaba de ti y me enviaste un audio, el cual escucharon mis amigas y te hicieron bullying, fue gracioso y maravilloso...

Seguimos hablando hasta que volviste a Caracas y decidiste verme para cuidarme... ahí dejaste de ser completamente un amor platónico y empezaste a ser la persona de mis sueños, tenía miedo de enamorarme tan rápido y le ponía frenos a mis sentimientos, al tiempo me di cuenta que contigo no era necesario y me dediqué a solo sentir y ser feliz contigo...

Esta es mi versión de nuestro inicio... de nuestra historia, aunque no teníamos idea.


Oh, I want you to love me now
John Legend.

martes, 16 de mayo de 2017

21 velitas inolvidables

Siempre me han emocionado los cumpleaños y aún me emocionan, en especial el mío. No tengo razón aparente para explicar porqué me encantan, pero es así... no ha cambiado con el tiempo; lo único que ha cambiado son las expectativas que me hago ante tal celebración, antes eran descomunales, ahora simplemente no existen, prefiero sorprenderme a cada segundo.

Ayer cumplí 21 años y fue indescriptible.

Hace meses pensaba en cómo sería este cumpleaños contigo, qué tan feliz lo pasaría, qué haríamos, qué comeríamos y muchas más preguntas que mi mente se hacía en cada momento; sin embargo, mientras se acercaba la fecha más intentaba frenar esos pensamientos e imaginaciones, no quería ilusionarme... quería vivir mi cumpleaños y que cada segundo fuera una sorpresa... así lo fue.

Te contaré todos los momentos desde mi perspectiva, capaz así entiendas un poco el título que conmemora este escrito...

La noche del 14 llegaste a mi casa después de un día largo y ajetreado, con tu mayor sonrisa y emoción bajaste del auto a saludarme, llenarme de abrazos y besos; Amor, me haces tan feliz. Bajaste una cava de 'sorpresas' y te inmutaste cuando pregunté ¿por qué trajiste una camisa? Cielo, adoro infinitamente tu cara de -me descubrieron- pareces un pequeño niño que quiero comer a besos y mimos. La cava de sorpresas traía todos los ingredientes necesarios para hacer la torta especial y riquísima de su abuela, aún no me creo lo detallista que una persona puede ser.

Luchaste contra el sueño para llegar a media noche y poder ser la primera persona que me felicitara... Lo lograste, eres mi primer beso y abrazo de 21.

Te despertaste súper temprano para cumplir mi pequeño capricho, me hiciste una torta riquísima y tu solo; no tienes idea de lo especial que es eso, lo mucho que vale para mi que te hayas tomado todo ese trabajo para hacerme feliz... jamás existirán palabras para explicar como me sentí al verla encima de la mesa que decoraste con globos y regalos.

Los globos de 21 que quería tanto, pero solo había comentado una vez porque lo vi en una foto, el perfume exquisito que escogiste (atinaste de una manera excepcional y mira que es difícil que me guste uno), la nutella para engordarme con felicidad, los deliciosos waffles para acompañar, las galletas que me encantan y mi mamá no me compra porque engordo jajaja... Todo lo que había en esa mesa era sinónimo de que me escuchas con atención, que te importo, valoras cada una de mis palabras y sencillamente que me amas con cada detalle.

Cuando pensaba que era todo y que el resto del día iba a ser compartir en la casa, le diste 180° a lo que creía, pues no era todo... Tu laptop estaba allí, sospechosamente lista para mostrarme algo, enseñarme el mejor vídeo, sigo llorando al recordarlo, GRACIAS infinitas por tomarte la molestia de contactar a mis seres queridos que ya no están en el país, por hacerme un vídeo con todos sus buenos deseos, por ser valiente y hablarles a cada uno, aunque a la gran mayoría no conozcas... Gracias por ser alguien increíble que me hizo llorar de felicidad.

Después fuimos a comer en mi sitio favorito, con la diferencia de que no éramos solamente tu y yo, sino que invitaste a mi mamá... Parecerá tonto, pero no todo el mundo tiene ese sentimiento de familia o de querer integrar a los padres en planes de novios; sin embargo, a ti te nace hacerlo, sabes lo importante que es mi mamá para mi, lo familiar que soy y que tu seas igual es fenomenal, tienes esos valores que son casi utópicos en esta generación, sencillamente tú eres distinto. 

Me consentiste todo el día, cumpliste mis caprichos, me sacaste sonrisas, hiciste todo lo posible e imposible para hacerme feliz a cada segundo y eso, eso fue indescriptible. Te paraste velozmente en un mirador para tomarnos fotos porque yo quería jajaja, me peinaste el cabello porque estaba vuelta un caos y no podía verme así en mi cumpleaños, te encargaste de que todos en el lugar se enteraran que cumplía años y terminaste cantándome ¡feliz cumpleaños! ¿Tienes idea de lo importante qué son los pequeños detalles y las locuras?

El día estaba por acabar, pero las sorpresas jamás... Hubo una torta más, esas de cumpleaños para soplar las velas y pedir un deseo, no te diré cuál es, pero estás en él... siempre estarás en él.

Recibí mi último regalo al final del día y no tengo palabras, solo puedo decir que es lo más valioso que me has podido dar... Me diste algo que usaré para crecer como médico, de un color muy yo y lo escogiste solo al escucharme una vez cuchichear 'deseo uno'. Eres único.

Sabes, me diste muchas cosas materiales que me encantaron y usaré/comeré con alegría; no obstante, la esencia de que mi cumpleaños sea inolvidable no es por eso sino porque estuve contigo, mi persona favorita. Te dedicaste cada milisegundo a hacerme feliz y amor, lo cumpliste.

No tengo palabras para demostrar realmente lo que significó el día de ayer para mí, este escrito es solo un 2%... Te amo, infinitamente gracias por ser tu, jamás olvidaré cada detalle de aquellas 21 velitas.

lunes, 27 de marzo de 2017

Eres tanto...

Eres la persona más increíble que he tenido la fortuna de conocer... y poder tener en mi vida.

Hace algún tiempo tuve una conversación sobre el amor y de como ese concepto va cambiando con los años y con las personas... todo ese cambio es interno. ¿Por qué? Porque sencillamente a los 14 años tenía un concepto de amor totalmente distinto al de ahora con casi 21 años, pero eso no significa que en su momento el sentimiento era falso sino que sentía a la capacidad que podía y que tenía permitido.

Entonces, mis -te amo- anteriores no eran falso, eran muy reales para el momento y la persona con la que sentía, los cuales no se comparan nada al significado que le tengo actualmente.

El amor es un sentimiento que trasciende sobre todo, las molestias, el tiempo, desacuerdos, felicidad, tristeza, distancia, ocupaciones, realmente sobre todo y antes no había trascendido de esta manera.

Ahora he madurado sobre una infinidad de cosas y entre ellas el concepto de amar, siento que puedo ser feliz al decir que amo a alguien, ya no siento que la palabra es demasiado para connotar algo, ni me avergüenza expresarlo porque me hace sentir completa poder decirlo, un sentimiento de libertad y amor que no había conocido.

Una sensación tan nueva que he podido experimentar únicamente con la persona que me hizo ver toda la saga de Harry Potter, hizo la cena para mi mamá y para mí, sabe mi comida favorita, le encantan mis cariñitos, le doy un antialérgico casi diario y mi mamá lucha con él para que vaya al médico, quien me acompaña en unos meses que en todos los exámenes médicos tengo algo malo y aún así, sigue a mi lado y me ayuda a lograr los tratamientos, ir a consultas, entre otros... La persona que me hace ser mejor cada día porque él, él se merece lo mejor del universo y quiero serlo.

Eres tanto que las palabras no pueden describirte...