Todos somos el villano en la historia de alguien, aunque realmente no seamos malos ni lo quisiéramos ser...
Eso lo aprendí a las malas y la verdad, lo sigo aprendiendo porque es difícil sentirse la mala de la historia, aun cuando diste tanto en ella y lo que menos querías era hacer daño, pero al parecer, igual lo hiciste...
Cada una de las historias tienen dos versiones y en esta, eres el villano; eso duele, no se puede negar, pero si lo necesita para estar bien, lo aceptas... Al final, le quieres mucho y nunca hiciste nada para lastimarle, solo tomaste las decisiones que en su momento creías que eran las mejores y por lo visto, no lo fueron; sin embargo, tus intenciones sí, prometes que nunca te despertaste confabulando en cómo hacer daño ni nada, solo buscabas lo mejor y aquello con lo que podías lidiar.
Es triste llegar a este punto y sentir como una persona que es tan importante para ti, te tiene rencor... Le escuchas una voz diferente, un desagrado interno, un sentimiento que nadie había sentido por ti; que en cada paso eres aun peor y que no importa lo máximo que intentes hacer algo bueno, ya estás condenado.
¿Lo peor de todo? Ese momento en que te empiezas a derrumbar y a creer en su versión, que capaz si eres un villano y que todo lo que tocas, destruyes... dejando a un lado lo que piensas de ti, en las razones por las cuales actuaste de una manera, en tus intenciones; sencillamente pasas a creer que tiene razón, eres una persona desalmada que solo quiere hacer daño... pero no, no es así, puedes derrumbarte un par de días, llorarle, culparte si quieres, pero después debes respirar hondo y entender que esa es SU versión, que es verdad, no actuaste perfecto; sin embargo, tu fin nunca fue ni es hacerle sufrir... eres el villano para esa persona, pero no en general.
Habrá un momento, posiblemente muy lejano en el que dejes de serlo o lo tengas para siempre y ya no te afecte, todo es posible. Lo importante es que encontrarás a alguien que te vea de verdad, como la persona magnífica e imperfecta que eres, como alguien que intenta lo mejor, aunque no siempre le salga... encontrarás a alguien que no te haga sentir la peor versión de ti.
Pequeño rincón
domingo, 24 de mayo de 2020
domingo, 17 de mayo de 2020
Dejar ir
Sentada en la terraza, tomando una buena taza de café me puse a pensar en la vida y en lo rápido que pasa... lo importante que es aprovechar cada momento al máximo y de disfrutar, realmente de aprender a vivir todo lo que venga con una sonrisa, divirtiéndose y fluyendo con las circunstancias.
Sé que es difícil pensar así cuando estás triste o molesto; lo sé, soy la primera que se arma un drama, sin embargo, lo intento cambiar y es un camino arduo, pero valdrá la pena. Estoy segura porque no es vida estancarse en algo o disgustarse por todo... por ejemplo, en estos días tuve un evento muy especial para mí y todo aquel que me conoce, sabe que lo es, por tanto, todos los que me quieren o les importo se hacen partícipes de ello, pero me llevé una sorpresa agridulce ese día... faltó una persona muy importante y me dolió mucho, sé que era lo lógico que pasara y una parte de mi lo entiende, otra no, esa parte estaba molesta y considera esto el punto de inflexión para la relación... a muchos les parecerá una tontería, no obstante, cuando sabes la importancia que alguien le da a algo por tonto que sea, sabes que si le defraudas en ello, va a haber un cambio importante... capaz eso es lo que él quería y eso es lo que le daré, sin venganza, sin recelo, solo respetando las decisiones de cada quien.
Estoy aprendiendo a dejar ir y a ver el vaso medio lleno siempre, así que hoy es un cambio, hoy corto el hilo que pensaba que existía y no buscaré más... Hoy decido fluir con las circunstancias y entender que el mundo no se para y todo es diferente cuando recibes la vida con una sonrisa.
martes, 5 de mayo de 2020
Gracias
La vida tiene maneras curiosas de conectarnos con las personas, a veces es como una telenovela mexicana, otras como un buen libro y en las más afortunadas son para toda la vida.
Tú, tu eres de las conexiones para toda la vida, en donde no importa el tiempo, el lugar ni el idioma. Eres alguien a quien se le puede llamar a las 3:00 a.m. para contarle un drama, invitarle a ver una película de llorar y llorar conmigo, confiarle mis miedos más profundos, pedirle que me pregunte cosas para un examen, hasta para ir de compras y eso tiene mérito porque a veces ni yo me tengo paciencia.
Estoy agradecida con la vida por conocerte, por ser el rayito de luz en cada tormenta y hasta la persona que se acuesta a mi lado cuando caigo y no quiero seguir, siempre esperando a que tenga fuerzas para levantarme sin presionar... Tienes una paciencia que envidio y que no he conseguido en alguien más, sabes muy bien el momento para exigir y dejar ir; he aprendido mucho de ti y lo que me espera por aprender.
Me has enseñado a creer en las personas teniendo criterio, a ser sentimental sin volverme tan frágil como un cristal, a decir que no sin pensar que soy egoísta, a entender que las personas hacen cosas y soy yo la única que puedo decidir cómo me afectan... me has enseñado a ser más feliz en una vida llena de obstáculos y eso te lo agradezco.
No todo ha sido color de rosa en esta relación... hemos tenido muchos bajos y altos, distancias y cercanías, lágrimas y sonrisas; pero siempre hemos logrado mantenernos aquí y es lo que más valoro porque una relación perfecta, además de aburrida no evoluciona y tu y yo estamos en constante cambio y aprendizaje, eso no es para nosotros.
Deberían existir más personas como tú... gracias.
domingo, 3 de mayo de 2020
Caos
He intentado escribir de esto, pero al mismo tiempo me aparto de hacerlo porque es difícil plasmar los errores, los miedos y las dudas que tengo, aún peor cuando sé que en todo eso he dañado a muchas personas y sé que no me excusa el decir 'fue sin querer' o 'no era mi intención'... pero ahora ya no puedo hacer nada, al parecer solo lamentarme.
Hay muchas veces en las que pienso en mis errores y en cómo los deseo enmendar, pero a la vez creo que capaz la mejor manera de enmendarlos es no hacer nada, aceptar que hay cosas que están rotas, no se pueden arreglar y que posiblemente las rompa más si intento hacer algo; no tienes idea de lo difícil que es eso para mí, dejar ir y que las personas sanen solas, donde yo sea parte de un pasado agridulce. Hay momentos en los que pienso que debe ser por egocentrismo, problemas de autoestima o miedo a la soledad, otras veces pienso que es arrepentimiento y que quiero tener a esas personas conmigo, pero no sé como gestionarlo.
Te preguntarás ¿no sabes gestionarlo, cómo es eso? Es complicado, pero lo intentaré explicar... hace ya bastante tiempo me siento sola, desprotegida, luchando contra el mundo, con mucho miedo, indecisa con mis sentimientos, impulsiva, agobiada y aunque tenga personas a mi lado, siento que si me caigo no habrá nadie para acostarse a mi lado hasta que pase la tormenta o me ayuden a levantarme... ¿Lo peor? mientras más se acerca alguien, más me alejo... creo que es porque no quiero que vea el desastre que soy y también tengo miedo en decepcionar, tengo la mala costumbre en presionarme muchísimo y sentir que todos esperan lo más increíble de mí, ante eso es más sencillo alejarse... al menos para mí.
Actualmente no tengo nada que ofrecer, no creo que sea una persona que sume, siento que ahora no soy el partido para alguien sino una persona muy complicada con un gran caos que es capaz de llevarse todo por delante... No quiero ser así, deseo ser mejor, tener un control de mi, pero la verdad es que no sé como hacerlo, lo intento, pero fracaso y he estado en el punto de encerrarme totalmente, cancelar por completo mis sentimientos y decir siempre 'todo bien'; en resumen, rendirme.
Escribiendo, se me viene a la mente una de las personas que considero que le he hecho más daño en este cambio y se me parte el corazón... por mis inseguridades, miedos, caos, ambivalencia, de todo le rompí en mil pedazos y sé que no puedo hacer nada, ya he hecho suficiente. Solo me toca aprender a dejar ir, dejarle ir... desearle lo mejor, desaparecer de su vida y volverme a construir como la persona que deseo ver en el espejo y estar orgullosa.
Es triste saber que por mi culpa he perdido cosas increíbles y no cuento con personas grandiosas, pero ya soy adulta y debo asumir las consecuencias de mis actos, aunque no siempre lo haga (lo estoy aprendiendo)
Sé que me falta mucho para ser la persona que quiero llegar a ser... es una lucha diaria que desgasta, pero lo lograré, quiero pensar que lo haré, aunque existan días como hoy en donde todo lo veo negro, no hay arcoiris, ni ganas de seguir...
Ojalá algún día la vida me devuelva a esas personas increíbles que alejé... me encantaría.
sábado, 10 de febrero de 2018
¿Quién soy?
¿Alguna vez te has preguntado -quién soy-?
¿Has visto dentro de ti y has detallado realmente quien eres, con tus defectos y virtudes?
¿Te has aceptado?
Para muchas personas son preguntas innecesarias hasta ridículas, pues claramente debes saber quien eres y aceptarte tal cual eres... pero no siempre es así, generalmente nunca es así y aquel que te diga que sabe perfectamente quien es y nunca se ha hecho esa pregunta, te miente y peor aun, se miente a si mismo...
Es parte del ser humano el caos y las infinitas incógnitas de la vida, entre ellas el cuestionarse a uno mismo cada pequeña cosa... y hay veces que por miedo a la respuesta, nos dejamos de hacer preguntas y dejamos de saber realmente quien soy y terminamos creyendo la idea que creamos sobre nosotros...
¿Te has preguntado -soy la mejor versión de mi-?
¿Estaría con alguien como yo?
¿Admiraría a alguien como yo?
Si no lo has hecho... empieza a hacerlo, te llevarás muchas sorpresas, algunas hermosas y otras... otras no tanto, pero de eso se trata esto, conocerse, aceptarse y si no te gusta lo que ves, cambiarlo. No tengas miedo en ver hacia dentro y darte cuenta que hay flores marchitas, muebles con polvo y platos rotos, tienes el chance de repararlo... nunca es tarde para empezar desde cero, lo importante es iniciar.
Acepta tu pasado, pues ya pasó y hoy no puedes arreglar lo que sucedió hace un año... libérate de esas cadenas y empieza un nuevo hoy. Perdónate, no somos perfectos y quien busque perfección en ti está errado, no luches contra eso, no le debes nada a nadie, solo sigue y se la mejor versión de ti, pero la real mejor versión, no la idea que te creas para no luchar con tus propios demonios y así, seguir una vida 'normal'
Haz las paces contigo mismo, siéntete feliz y completo contigo... eres el único que no se irá de tu lado cuando las cosas estén realmente mal y si no te sientes feliz con quien eres, no esperes que nadie lo esté.
Respira profundo, tómate el día, arregla las cosas con tu persona incondicional... y si, hablo de ti mismo.
Conócete, acéptate, cambia aquello que debas cambiar y se la mejor versión de ti...
¿Cómo esperas que alguien te conozca si tu no te conoces?
¿Cómo esperas que alguien te acepte como eres si tu ni sabes quien eres?
Pregúntatelo, deja el miedo y aprende a ser de verdad.
martes, 12 de septiembre de 2017
El inicio..
Todo empezó hace más de un año... fue la primera vez que te vi, saludaste con quien hablaba y sin más te fuiste, recuerdo pensar 'que mal educado, no me saludó, tenía que saludarme, aunque no me conociera', pero mi boca dijo algo totalmente contrario, dije 'wow, que bello es ¿cómo se llama?' ... sí, lo dije, sin pensarlo, puedes preguntárselo a mi amiga, ella te confirmará estos versos...
Pasaron los días y quedaste como un niño guapo en mi mente, no me hacía historias, solo eras eso... pero eso no era lo único que quería el destino de nosotros, él hizo de las suyas y nos juntó varias semanas, haciendo que dejaras de ser solo un niño guapo.
Todo empezó con un trabajo en el que te prometo que mi ilusión y emoción por estar en el mismo lugar, no se compara con nada que haya vivido... recuerdo llegar a mi habitación al final de cada día y solo hablar de ti, así sea que solo me hubieras dicho un simple hola, para mí era tema de conversación en el cual destellaba amor y escarcha... eras la persona que le daba color a cada caluroso y largo día... lo sigues haciendo.
No olvido como uno de esos días estaba sentada cerca de la piscina con una amiga (ella de verdad te puede confirmar todo) y tu estabas solo escribiendo por teléfono... mi frase fue 'Mira, si quieres te comes un gusanito' seguido de muchísimas risas, respondiste con una risa espectacular y te sentaste conmigo, claramente mi amiga fue la mejor cupido y busco alguna excusa para irse, dejándome solo contigo... estoy segura que mi cara era toda una poesía de amor. Disfruté tanto hablar contigo, me encantó cada segundo...
Hubo un día que... uno busca excusas para acercarse a la persona que quiere y no me importa que la excusa la haya buscado yo, te lo juro, a mi solo me importaba acercarme y no me arrepiento ni un segundo... entonces, ese día no tenías luz y derrochabas tu odio en los escritos, esa fue la oportunidad crucial para escribirte y entablar una efímera conversación que seguimos al siguiente día..
Pasaron los días de trabajo, las conversaciones sobre ti y nuestros intercambios de palabras... las mil veces que te veía sin camisa y sí, parecía una niña de quince años viendo a su amor platónico, menos mal nunca te diste cuenta... creo.
Terminó la semana con una noticia feliz... volveríamos a pasar otra juntos, estaba tan emocionada y feliz, te buscaba todos los días con la mirada e intentaba ser una señora del bien y no buscarte, lo logré en un 80%... era muy difícil no querer hablar contigo siempre. Llegué a celarte, sí, muy loco, no teníamos nada de nada, pero ya me interesabas y no quería compartirte con nadie, en especial con niñas.
Los días pasaban velozmente, mientras me hacías sonreír y me comprabas dulces... terminando con uno de los gestos más marcados que tengo.. me separaste de la multitud y buscaste sentarte conmigo para darme un chocolate, una pulsera y lo más importante, unas palabras que me dejaron sin habla... aquellas que connotaban que te había encantado conocerme y que aquella semana fue única por ello... no me lo podía creer, estaba tan feliz.
Me acuerdo que terminaron nuestros trabajos juntos, hablamos un par de veces después y pensé que eso era todo, pero no... me escribiste preocupado porque no sabías de mi, que no te había aceptado en una red social ajajajajajaja, recuerdo ese día como si fuese ayer... hablaba de ti y me enviaste un audio, el cual escucharon mis amigas y te hicieron bullying, fue gracioso y maravilloso...
Seguimos hablando hasta que volviste a Caracas y decidiste verme para cuidarme... ahí dejaste de ser completamente un amor platónico y empezaste a ser la persona de mis sueños, tenía miedo de enamorarme tan rápido y le ponía frenos a mis sentimientos, al tiempo me di cuenta que contigo no era necesario y me dediqué a solo sentir y ser feliz contigo...
Esta es mi versión de nuestro inicio... de nuestra historia, aunque no teníamos idea.
Oh, I want you to love me now
John Legend.
martes, 16 de mayo de 2017
21 velitas inolvidables
Siempre me han emocionado los cumpleaños y aún me emocionan, en especial el mío. No tengo razón aparente para explicar porqué me encantan, pero es así... no ha cambiado con el tiempo; lo único que ha cambiado son las expectativas que me hago ante tal celebración, antes eran descomunales, ahora simplemente no existen, prefiero sorprenderme a cada segundo.
Ayer cumplí 21 años y fue indescriptible.
Hace meses pensaba en cómo sería este cumpleaños contigo, qué tan feliz lo pasaría, qué haríamos, qué comeríamos y muchas más preguntas que mi mente se hacía en cada momento; sin embargo, mientras se acercaba la fecha más intentaba frenar esos pensamientos e imaginaciones, no quería ilusionarme... quería vivir mi cumpleaños y que cada segundo fuera una sorpresa... así lo fue.
Te contaré todos los momentos desde mi perspectiva, capaz así entiendas un poco el título que conmemora este escrito...
La noche del 14 llegaste a mi casa después de un día largo y ajetreado, con tu mayor sonrisa y emoción bajaste del auto a saludarme, llenarme de abrazos y besos; Amor, me haces tan feliz. Bajaste una cava de 'sorpresas' y te inmutaste cuando pregunté ¿por qué trajiste una camisa? Cielo, adoro infinitamente tu cara de -me descubrieron- pareces un pequeño niño que quiero comer a besos y mimos. La cava de sorpresas traía todos los ingredientes necesarios para hacer la torta especial y riquísima de su abuela, aún no me creo lo detallista que una persona puede ser.
Luchaste contra el sueño para llegar a media noche y poder ser la primera persona que me felicitara... Lo lograste, eres mi primer beso y abrazo de 21.
Te despertaste súper temprano para cumplir mi pequeño capricho, me hiciste una torta riquísima y tu solo; no tienes idea de lo especial que es eso, lo mucho que vale para mi que te hayas tomado todo ese trabajo para hacerme feliz... jamás existirán palabras para explicar como me sentí al verla encima de la mesa que decoraste con globos y regalos.
Los globos de 21 que quería tanto, pero solo había comentado una vez porque lo vi en una foto, el perfume exquisito que escogiste (atinaste de una manera excepcional y mira que es difícil que me guste uno), la nutella para engordarme con felicidad, los deliciosos waffles para acompañar, las galletas que me encantan y mi mamá no me compra porque engordo jajaja... Todo lo que había en esa mesa era sinónimo de que me escuchas con atención, que te importo, valoras cada una de mis palabras y sencillamente que me amas con cada detalle.
Cuando pensaba que era todo y que el resto del día iba a ser compartir en la casa, le diste 180° a lo que creía, pues no era todo... Tu laptop estaba allí, sospechosamente lista para mostrarme algo, enseñarme el mejor vídeo, sigo llorando al recordarlo, GRACIAS infinitas por tomarte la molestia de contactar a mis seres queridos que ya no están en el país, por hacerme un vídeo con todos sus buenos deseos, por ser valiente y hablarles a cada uno, aunque a la gran mayoría no conozcas... Gracias por ser alguien increíble que me hizo llorar de felicidad.
Después fuimos a comer en mi sitio favorito, con la diferencia de que no éramos solamente tu y yo, sino que invitaste a mi mamá... Parecerá tonto, pero no todo el mundo tiene ese sentimiento de familia o de querer integrar a los padres en planes de novios; sin embargo, a ti te nace hacerlo, sabes lo importante que es mi mamá para mi, lo familiar que soy y que tu seas igual es fenomenal, tienes esos valores que son casi utópicos en esta generación, sencillamente tú eres distinto.
Me consentiste todo el día, cumpliste mis caprichos, me sacaste sonrisas, hiciste todo lo posible e imposible para hacerme feliz a cada segundo y eso, eso fue indescriptible. Te paraste velozmente en un mirador para tomarnos fotos porque yo quería jajaja, me peinaste el cabello porque estaba vuelta un caos y no podía verme así en mi cumpleaños, te encargaste de que todos en el lugar se enteraran que cumplía años y terminaste cantándome ¡feliz cumpleaños! ¿Tienes idea de lo importante qué son los pequeños detalles y las locuras?
El día estaba por acabar, pero las sorpresas jamás... Hubo una torta más, esas de cumpleaños para soplar las velas y pedir un deseo, no te diré cuál es, pero estás en él... siempre estarás en él.
Recibí mi último regalo al final del día y no tengo palabras, solo puedo decir que es lo más valioso que me has podido dar... Me diste algo que usaré para crecer como médico, de un color muy yo y lo escogiste solo al escucharme una vez cuchichear 'deseo uno'. Eres único.
Sabes, me diste muchas cosas materiales que me encantaron y usaré/comeré con alegría; no obstante, la esencia de que mi cumpleaños sea inolvidable no es por eso sino porque estuve contigo, mi persona favorita. Te dedicaste cada milisegundo a hacerme feliz y amor, lo cumpliste.
No tengo palabras para demostrar realmente lo que significó el día de ayer para mí, este escrito es solo un 2%... Te amo, infinitamente gracias por ser tu, jamás olvidaré cada detalle de aquellas 21 velitas.
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