El subconsciente me ha traicionado últimamente, me ha hecho recordarte en mis sueños, sentirte cerca, escuchar tus miles de cuentos del trabajo... La vida ha jugado conmigo y al caminar pasa alguien con tu perfume o escucho tu voz, aunque realmente no sea la tuya y me doy cuenta de lo mucho que te extraño...
Disculpa por reconocer meses después todo lo que me haces falta, de alguna manera intentaba esconder mis sentimientos, mentirles diciéndoles que pronto vienes, que te veré pronto y me fastidiarás hasta terminar cayéndonos, literalmente a golpes, que siempre me dejabas ganar, pero mis excusas se terminaron y mis mentiras se agotaron; no te volveré a ver y me parte el alma, las lágrimas recorren mis mejillas de manera constante, el vacío es indescriptible, tengo roto el corazón de manera tangible y dolorosa, ¿quién me regañará por hablar horas por teléfono, decirme que seré una médico del bien, me defenderá en mis locuras o me dirá Tuque y que soy su filha mais pequena?
Lamento no irte a visitar, no puedo... realmente no puedo, aún no creo esa nueva dirección que tienes; tu alegría no luce allí, tus chistes y payasadas no van con ese espacio... Más allá de lamentarme por no irte a ver, lamento no llegar a tiempo, no cumplir la promesa que te hice; cada día pienso que no tenía que irme... Me acuerdo de tu última mirada, la mirada de -hasta luego, nos vemos en un mes-, pero no pensé que sería para tanto.. viejito, no me gusta este 'hasta luego', entiendo que son parte de la vida, sin embargo, la razón no la entiende el corazón, tu eras inmortal ¿qué pasó? ¿dónde estás que no estás a mi lado? ¿quién te permitió irte? No te di permiso para eso, no es justo.
Estoy molesta con la vida, molesta no es la palabra que describe el sentimiento, no existe ninguna que logre hacerlo... Estoy furiosa con todo, la medicina, la vida hasta con Dios, no es justo que te hayas ido... te juro que no lo es, ¿cómo te fuiste tres horas antes de llegar? Hasta en eso tenías que ser un desesperado e irte antes... ¿costaba tanto esperar para decirme este hasta luego que tanto detesto? No sabes cuanto pataleé al enterarme, todo lo que sufro a diario al saber que no estás, al menos no tangible...
Ya no estarás en mi graduación, no podrás aplaudirme y ser mi primer paciente, la médico que te curaría todo y te ayudaría a ser inmortal. ¿Quién me llevará al altar si ya no estás? ¿Quién me advertirá de los malos hombres y que debo ser inteligente? ¿Quién me consentirá con -pantaletas- de fresa en la casa? ¿Quién me dirá que el amor sí existe? Viejo te extraño... sé que estás cada día conmigo, en mis triunfos y en mis caídas para ayudarme a seguir, pero no es igual... Necesito un abrazo tuyo hasta una pelea.
Debes estar haciendo de las tuyas por allá, seguro sentado en una piscina con un buen trago de whiskey 18 años, mientras aquí uno te extraña horrible... eres un fastidioso y te he amado la vida por eso. Nos veremos pronto, este 'hasta luego' no es para siempre.
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