jueves, 22 de diciembre de 2016

Desde el primer momento

Tardé tanto tiempo en escribir esta entrada y sinceramente es porque no sabía expresarme, siempre pensé que cada entrada no explicaba todo lo que siento... Realmente, jamás ninguna podrá relatar completamente el sentimiento que experimento porque esto es indescriptible.

He tenido muchos altibajos cuando se trata de relacionarse con las personas bien sea de manera amistosa o amorosa y este año no fue la excepción, sin embargo, dentro de esa montaña rusa, ese cielo nublado cambiante, apareció una linda y pequeña luz.

Todo inició un día de verano en la que mi mirada cruzó con su existencia y puedo prometer que quedé sorprendida por lo lindo qué es, tanto así que se lo exclamaba en cada momento que podía a mis amigas... hasta las mayores tonterías como 'me dijo hola!!!', sentí que tenía 15 años nuevamente y por primera vez me parecía lindo alguien.

Increíblemente lo conocí, pero en serio, no solo sabía su nombre, me había contado de su familia, sus metas, gustos, miedos, muchas cosas y todo me encantó... Él me encantaba desde el primer momento, aunque no tuviese la mínima idea.

Terminó el verano y con ello nuestra amistad, iniciando así un no sé qué que se selló en un cuando me preguntó ¿quieres ser mi novia?

Vamos a contarles un poco sobre él y cómo se ganó este corazón terco y obstinado que tengo.

Todo realmente empezó un día que estaba enferma y él se ofreció a cuidarme (de haberlo sabido antes mivi, me hubiese enfermado el día después de conocerte), creo que jamás me había sentido tan bien estando enferma... Fue algo soñado, se dedicó a que me sintiera mejor e hizo de mi día la conversación más larga que he tenido con alguien sin una distracción, fueron horas sin tocar el teléfono... Sin pensar en hacerlo. Ese lindo día fue el primero de los siguientes meses de verlo todos los días y sorprenderme a cada instante.

Él es sin duda una persona que jamás hubiera pensado conocer y mucho menos en este año tan complicado, de tantas perdidas, obstáculos y situaciones casi imposibles de soportar... En medio de esa tormenta que les comentaba apareció él, una luz pequeña que ahora es mi hermoso Sol.

Me ha sorprendido tanto y de maneras tan distintas, ha hecho cosas que solo he visto en películas; se dedicó fielmente a hacerme feliz y enamorarme, lo ha logrado y cada día lo logra un poco más.

Mi Sol es alguien tan noble, casi imposible de creer... Una persona que me ha enseñado tanto como a resolver problemas, yo solo dejaba que el tiempo pasara y ya, él no; él los habla, analiza, resuelve y aprende de ellos, una ciencia totalmente nueva para mí y se lo agradezco infinitamente. Me ha enseñado de mí y se supone que la que más sabe de mí soy yo, pero estaba equivocada. Creo que no sabe las infinitas cosas que he aprendido de él y de nosotros.

La persona más paciente, aquel que intenta entender mi carrera, el estrés, los proyectos, metas... Quien puede estar horas a mi lado viéndome estudiar, que solo me interrumpe para alimentarme porque me conoce tan bien que sabe que se me olvida comer cuando estudio o que solo consumo chucherías.

Es ese que me pregunta a qué hora me despertaré a estudiar para levantarse y llamarme, por si apagué el despertador y me quede dormida, cosa que usualmente sucede. También me apoya en todo lo que me hace bien o me regaña cuando algo no lo estoy pensando y todo con tanto amor que deslumbra.

Realmente soy muy realista cuando digo que es mi solcito porque cuando siento que todo va mal, que estoy pasando la peor tormenta, está él y hace que las cosas sean llevaderas, me ayuda a ser fuerte y seguir...

Ese tipo de personas como él, que conoces en una tormenta, son las que te enseñan a bailar bajo la lluvia... cuídalas.

Tengo la fortuna que ese mismo Sol que les hablo sigue en mi vida y le llamo novio.

Las nubes grises también forman parte del paisaje

Hoy entre tantas cosas que tenía en la cabeza, una canción apareció por arte de magia en mi mente, empecé a cantarla y decidí buscarla en Youtube, la puse a sonar y el playlist siguió hasta una canción de Ricardo Arjona que dice 'las nubes grises también forman parte del paisaje', creo que escuché esa canción al menos cinco veces y esa frase deslumbraba cada vez más en mi pensamiento...


Realmente es así, necesitamos situaciones no tan buenas para darnos cuenta de lo que tenemos, de valorar aquello que damos por sentado, de entender que todo no siempre es un Sol despejado y debemos aprovecharlo al máximo cuando lo tengamos.

Siempre pasa en todo, cuando las cosas van muy bien en algo o con alguien; lo descuidamos, lo damos por sentado, pensamos que nada va a cambiar y es ahí cuando la vida pone una pequeña tormenta en tu vida, te hace reflexionar y te enseña que si no cuidas lo que tienes, lo perderás.

También puedes ver la frase en que necesitamos momentos difíciles para crecer como personas, son ellos los que nos demuestran a nosotros mismo si realmente queremos esa meta que nos planteamos, nuestro estilo de vida o esa persona con la que estamos; muchas veces cuando estamos en esas terribles situaciones no entendemos nada... después nos damos cuenta de lo necesario que era porque siempre hay un antes y después de ello.

¿Mi recomendación? Aceptar que las nubes grises también forman parte del paisaje y que debes luchar por ese cielo despejado.

domingo, 9 de octubre de 2016

Extrañarte...

Estamos tan acostumbrados a malversar las palabras, las frases, los gestos, los tonos, todo, que no entendemos realmente lo que pasa; es como si creáramos una realidad paralela a lo que en verdad sucede...

Te aseguro que cuando leíste el título de esta entrada, imaginaste un escrito lleno de lágrimas, lamentos, depresión y ganas de que esa persona regrese a mi vida o también cuando alguien te dijo que te extrañaba, lo primero que pensaste es -me quiere de regreso-, pero no necesariamente es así... la mayoría de veces no es así...


Es tan distinto extrañar a querer de regreso; amor, es tan diferente... porque te extraño y sinceramente, no quiero que vuelvas porque ¿sabes cuántas veces intentamos estar juntos? ¿cuántas veces nos hicimos daño? ¿cuántas veces nos rompimos el corazón? ... Infinitas y me duele, porque te quiero y me importas, pero tu y yo no estamos en el mismo libro y mucho menos en la misma página; si, lo he dicho mil veces y te molesta... porque tengo la razón. 

Aprendí mucho de ti y aprendí de mí a tu causa, eso lo agradeceré la vida entera... Gracias por estar en el momento más difícil que he pasado, por mentirme en ese aeropuerto y aconsejarme dormir, no tienes la menor idea de lo importante que fue y lo tendré presente para siempre.

No me debes entender y prometo que no importa, no lo hagas, no pierdas tu tiempo haciéndolo... solo debes tener presente que no importan los años que pasen, te llevaste una parte de mi corazón y yo del tuyo... así que amor, siempre estarás conmigo.

Y sí, si te extraño... extraño nuestros momentos, tus tonterías que me hacían morir de risa, todas las veces que me dormía por culpa de estudiar para un examen y tu, tu estabas ahí con una sonrisa, esperando que esta bella durmiente se despertara, tus comidas exóticas, las panquecas de desayuno!!, tus ganas de practicar inglés (a veces te odiaba), las santas clases de baile... la manera en que me mirabas y sonreías... fuiste muy importante y te llevo en mi corazón; eres una persona única, sin igual e increíble, fue una fortuna tenerte en mi vida y compartir tanto contigo.

Cielo, siempre tuviste razón... el amor no lo puede todo y es la lección más importante que me dejaste, sé que mueres por decirme que es mentira, pero es así... lo siento.

Estoy segura que un día nos encontraremos, comeremos panquecas, aunque las odies, yo con un café y tu seguramente con un té y me contarás cómo te ha ido, lo feliz que eres; sonreirás al verme, aunque ahora no lo hagas y te prometo que todo estará bien... todo estará tan bien.

Para personas como nosotros no hay final, no lo dictamines... 

Te extraño, te guardo en mi corazón, pero no quiero que regreses (tu tampoco quieres eso)

domingo, 2 de octubre de 2016

La vida y sus mil cosas

Me encanta la manera extraña en la que la vida opera, ahora que la he empezado a entender, en como se encarga de mostrarte lo que debes dejar ir, aquello que debes mejorar y a las personas que debes valorar...

Te hace entender que hay un momento para todo y debes tener paciencia, un don que Dios no me dió, pero he aprendido a desarrollarla, poquito a poquito, en medio del caos y muchos tropezones...

En lo que va de año la vida me ha enseñado mil cosas; he aprendido a sonreír estando destruida por dentro, a decir adiós y diversos hasta luego, a no confiar en nadie y a la misma vez confiar ciegamente... tantas cosas, tantas caídas y tantos triunfos.

Aprendí a ser más fuerte y a aceptar aquello que no puedo cambiar... darme cuenta que las personas no son lo que demuestran a primera vista... ni a segunda.

Lo más importante que la vida me ha enseñado es que Dios sabe realmente que hace, te pone en los momentos y lugares exactos para aprender, darte cuenta que debes avanzar... que siempre debes avanzar y sin lugar a duda, buscar aquello que te hace feliz, luchar por ello...

Todo llega a ser tan poco creíble... en el momento exacto en que no creías en nadie ni en nada, llegan personas que te demuestran todo lo contrario, en las que puedes apoyarte y están ahí para ti, sin buscar nada a cambio... y entonces ahí me doy cuenta que no hay nada determinante en la vida, no hay una constancia, todo es variable y recalco la repulsión a la generalidad; me decepcioné de todo y la vida llegó para decirme -no todo el mundo te va a dejar caer-.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Desconocidos con recuerdos en común

Todos en algún momento llegamos a ser eso, unos desconocidos con recuerdos en común de la gran mayoría de personas que transitan en nuestra vida.

He conocido a personas increíbles con las que conté por mucho tiempo y hasta el sol de hoy quiero, bueno, realmente quiero a la persona que conocí en ese entonces porque si me pongo a pensar, les puedo decir que de diez individuos sabré de la vida de uno como mucho...

Es realmente triste eso, al fin y al cabo nos volvemos desconocidos para personas que quisimos tanto, con las que compartimos tanto... de quienes aprendimos tanto.

Hoy casualmente me dí cuenta de lo rápido que puede suceder eso y lo diferente que es para las dos personas que tuvieron un lazo, porque puede que a mi me importe ese alguien con el que deje de hablar todos los días y para él ya soy una desconocida, de quien sabe el nombre, tiene recuerdos en común y puede saludar si se la topa, pero no existe un más allá, no hay una razón para que sepa de mi o mejor dicho ya no existe el deseo que querer saberlo... solo hay olvido e indiferencia.

Les confieso que prefiero que me odien a la indiferencia o el olvido, no hay peor sentimiento que ese, en cambio si te odian, SIENTEN algo por ti, algo causas, en algo afectas, pero si te olvidan ¿qué? eres un recuerdo, pasas a ser parte del pasado y a la larga una desconocida; duele, duele profundamente... el corazón se parte en 57 pedazos, eres nada para una persona que para ti es alguien, no están en la misma página, ni siquiera en el mismo libro y eso sorprende porque hacer click con alguien no es fácil y cuando lo logras, es maravilloso; perderlo... por completo, logra arruinarte.

¿Es ley de vida, no? Que todo se acabe y que los recuerdos sean los que perduren porque generalmente la relación se desvanece... es mentira que soy mejor amiga de aquella niña de mi colegio y eso que compartí años y miles de aventuras con ella, paso a ser una desconocida con recuerdos o aquel novio que tuve, lo único que nos une son los momentos que vivimos, más nada.

Me queda es aprender o mejor dicho aceptar que para muchas personas que aún me importan pasé de ser alguien importante a ser una desconocida con miles de recuerdos en común.

domingo, 26 de junio de 2016

Es hora de cambiar

Llegan esos momentos reveladores en los que conoces a una persona y te hace pensar más allá de lo tradicional; logra volver a plantearte preguntas, considerando todas las respuestas que has dado...

Me he dado cuenta que al ser humano le cuesta despegarse de las cosas materiales, las personas, los recuerdos, los sentimientos, en sí, de todo... soy parte de ese grupo, me cuesta muchísimo colocar puntos finales, desligar lo afectivo de todo, ser meramente objetiva, pasar la página sin retorno y mucho más, creo que es miedo... si, miedo a dejar ir lo que alguna vez te hizo feliz y capaz no vuelva a suceder...

Ayer tuve una conversación que me demostró que los problemas complicados se resuelven con preguntas sencillas de SI o NO y éste es un problema complicado... Entonces, te empiezas a preguntar:
¿Eres feliz?
¿Lo que estás haciendo te acerca a lo que deseas?
¿Te valoras lo suficiente?
¿Vale la pena aguantarse a personas que no te traen felicidad?
Y una infinidad de interrogativas dependiendo del momento que pasas...

Esa conversación hizo estragos en mi mente y reconfirmé que no estoy en el camino correcto, lo que me da más ganas de cambiar... soy una jovencita que aguanta demasiado, le tiene excesiva fe a las personas, intenta ver todo el horizonte dándole la vuelta a las cosas para excusar cada suceso que esté mal, disculpo cualquier cantidad de veces... en sí, un alguien que lo da todo, pero en esta vida no se puede y esa es mi equivocación, me ha costado un sin fin de malos ratos, tragos amargos y lágrimas entenderlo, la verdad aún estoy en el proceso de entenderlo, pero al menos estoy en el proceso...

Lamentablemente la mayoría de las personas han dejado de valorar a los demás, no les importa que han hecho por ellos ni mucho menos sus sentimientos... y hay una minoría que piensa que los otros son tan buenos como ellos, capaces de dar una mano si es necesario, pero no es así; se decepcionan mil veces y aún siguen creyendo... acepto que era parte de esa minoría; sin embargo, decidí ser más objetiva, ocupar los primeros cinco puestos de importancia en mi vida, no dejando de ser buena y noble, creo que jamás podría cambiar eso, solo que ahora sé mis límites y acepto que hay momentos en los que tienes que dejar ir, sencillamente no soy un objeto que se busca para cuando se necesita.. soy una persona que siente y siente cuando es momento de partir porque donde está, le hacen daño... 

¿Cuesta irse? Si, muchísimo... a veces sigo quedándome más de lo que debería y es por lo que he dicho, en especial, creo que por miedo... el futuro depara mil cosas y en esas mil habrá felicidad porque así lo decido, pero igual da miedo dejar lo conocido, aunque no sea perfecto... pero es necesario... Una persona hace meses me hizo un juego que trataba de que le agarrara las dos manos con mucha fuerza, a los 3 segundos me dijo que retirara la mano derecha y a los 15 segundos la izquierda, luego me preguntó ¿cuál te duele más? mi respuesta sin pensar fue la izquierda y ahí me hizo entender que mientras más aguantas algo, más te afectará, te hará sufrir... y volvemos a las preguntas ¿vale la pena sufrir? no, por nadie... es el momento de irse al lugar en el que encuentres felicidad, no importa cuantas veces te vayas, importa tu felicidad y sonrisa... 

Debemos empezar a dejar el miedo a la soledad, soltar el pasado y caminar libres al futuro con la meta de ser feliz.

miércoles, 22 de junio de 2016

Hasta luego

El subconsciente me ha traicionado últimamente, me ha hecho recordarte en mis sueños, sentirte cerca, escuchar tus miles de cuentos del trabajo... La vida ha jugado conmigo y al caminar pasa alguien con tu perfume o escucho tu voz, aunque realmente no sea la tuya y me doy cuenta de lo mucho que te extraño...


Disculpa por reconocer meses después todo lo que me haces falta, de alguna manera intentaba esconder mis sentimientos, mentirles diciéndoles que pronto vienes, que te veré pronto y me fastidiarás hasta terminar cayéndonos, literalmente a golpes, que siempre me dejabas ganar, pero mis excusas se terminaron y mis mentiras se agotaron; no te volveré a ver y me parte el alma, las lágrimas recorren mis mejillas de manera constante, el vacío es indescriptible, tengo roto el corazón de manera tangible y dolorosa, ¿quién me regañará por hablar horas por teléfono, decirme que seré una médico del bien, me defenderá en mis locuras o me dirá Tuque y que soy su filha mais pequena? 

Lamento no irte a visitar, no puedo... realmente no puedo, aún no creo esa nueva dirección que tienes; tu alegría no luce allí, tus chistes y payasadas no van con ese espacio... Más allá de lamentarme por no irte a ver, lamento no llegar a tiempo, no cumplir la promesa que te hice; cada día pienso que no tenía que irme... Me acuerdo de tu última mirada, la mirada de -hasta luego, nos vemos en un mes-, pero no pensé que sería para tanto.. viejito, no me gusta este 'hasta luego', entiendo que son parte de la vida, sin embargo, la razón no la entiende el corazón, tu eras inmortal ¿qué pasó? ¿dónde estás que no estás a mi lado? ¿quién te permitió irte? No te di permiso para eso, no es justo. 


Estoy molesta con la vida, molesta no es la palabra que describe el sentimiento, no existe ninguna que logre hacerlo... Estoy furiosa con todo, la medicina, la vida hasta con Dios, no es justo que te hayas ido... te juro que no lo es, ¿cómo te fuiste tres horas antes de llegar? Hasta en eso tenías que ser un desesperado e irte antes... ¿costaba tanto esperar para decirme este hasta luego que tanto detesto? No sabes cuanto pataleé al enterarme, todo lo que sufro a diario al saber que no estás, al menos no tangible...



Ya no estarás en mi graduación, no podrás aplaudirme y ser mi primer paciente, la médico que te curaría todo y te ayudaría a ser inmortal. ¿Quién me llevará al altar si ya no estás? ¿Quién me advertirá de los malos hombres y que debo ser inteligente? ¿Quién me consentirá con -pantaletas- de fresa en la casa? ¿Quién me dirá que el amor sí existe? Viejo te extraño... sé que estás cada día conmigo, en mis triunfos y en mis caídas para ayudarme a seguir, pero no es igual... Necesito un abrazo tuyo hasta una pelea.


Debes estar haciendo de las tuyas por allá, seguro sentado en una piscina con un buen trago de whiskey 18 años, mientras aquí uno te extraña horrible... eres un fastidioso y te he amado la vida por eso. Nos veremos pronto, este 'hasta luego' no es para siempre.



sábado, 16 de abril de 2016

¡Hicimos click!

Conocerte ha sido un completo privilegio, jamás pensé que alguien desde el primer segundo podría hacerme sentir tan feliz... Siempre pensé que el sentimiento se genera poquito a poquito, a través del tiempo, es imposible sentir al instante, pero tú... Tú rompiste todos los parámetros.

Todo parece de telenovela, lo pienso, me acuerdo, lo comparto contigo y sigue siendo irreal.. Pensaría que fuese un invento sino es porque lo viví.. 

Un viernes cualquiera, corriendo entre todas las cosas que debía (debo) hacer, pensando en mi lista infinita de temas por estudiar, llamadas que hacer, los miles de exámenes médicos, mis uñas terribles, la investigación con el profesor, el curso que intento programar, lo cansada que estoy porque despertarme para una clase a las 7am y luego ir al gimnasio, agota... además, era viernes y fue una semana agitada. 

Tras mi cabeza dividida en mil y la poca atención que le tenía al mundo exterior, tropecé de la manera más grotesca contigo, prometo que el nivel de pena que tenía no es cuantificable, estaba en mis peores fachas, después de casi 3 horas en el gimnasio es imposible que esté decente; sin embargo, para ti no importó... tu respuesta a mi disculpa fue un cálido y sereno -Tranquila, no pasa nada, a cualquiera le puede ocurrir- con una hermosa sonrisa, mientras mi corazón quería salir del pecho; terminamos de recoger tus papeles que había tirado, recalqué mi disculpa, lo apenada que estaba y te comenté que debía irme volando, tu simplemente fijaste una mirada tan profunda e intimidante que no pude resistir ni 2 segundos, reíste y dijiste -Está bien- con una pausa larga y desconcertante seguiste diciendo -Lo lamento, pero no sé tu nombre-, admito que se me olvidó por un segundo hasta que pude articularlo, lo escuchaste y esbozaste una sonrisa de esas que se graban en la memoria, expresaste lo hermoso que es y que ojalá no me tuviese que ir volando, terminando la frase con un -Nos vemos pronto-, lo único que pude hacer es sonreír e irme.

Bajaba las escaleras, dejando atrás el contacto más irreal y hermoso que alguna vez había tenido, mi mente solo pensaba en esos efímeros 5 minutos que no son descriptibles, tu mirada profunda, el dulce sonido de tu voz, la sonrisa simpática y el pragmático -nos vemos pronto-; tan ilógico volverse a encontrar a una persona de esa manera, pero al parecer tu tenías una visión del futuro que nunca hubiese imaginado.

Llegué a mi casa y entre todas las cosas que hacía, venías a mi mente como una fresca brisa, un recuerdo bien guardado, de esos amores de paso que se tienen, al final seguí mi día sin algún traspié... Después de realizar lo que me propuse y una merecida siesta, estaba lista para disfrutar del cumpleaños de una amiga de años, de esas amistades que son para toda la vida... 

Entré a su casa y ya estaban todas mis amigas, terminamos de arreglar todo y empezaron a llegar los invitados, nos turnábamos para abrir la puerta, contestar el teléfono y eso, somos un grupo fenomenal, los años conociéndonos generan eso... Como a media noche llegaron las últimas personas y para mi sorpresa venía un desconocido con mirada profunda, sonrisa perfecta y dulce voz, ¿en qué universo eso era posible? pues en este...

Estar sirviéndome un poco de vino blanco y escuchar un hombre a mi lado diciendo -Definitivamente tienes buen gusto-, reconocer esa voz, voltear la cara y verte, ¡casi botaba mi copa!, volví a tener taquicardia, mis piernas temblaban... mi cara tuvo que ser un poema, no emití ningún sonido y seguiste hablando -Buenas noches señorita que bota mis papeles- lo único que pude hacer fue reír, era imposible no hacerlo... no sé si era a consecuencia de los nervios, pero lo hice...

La noche fue increíble, nuestra conversación se daba por arte de magia, no hubo ningún momento incómodo ni de silencio, me hiciste reír tanto, sonrojarme... fuiste lo mejor de mi noche querido joven, te ganaste loca y rápidamente un espacio en mi corazón.

¡Hicimos click! ... hacemos click. 

jueves, 14 de abril de 2016

Tengo ganas de olvidarte

No creo que exista peor discusión interna que esta, 'quererle, pero saber que no es para uno'... y así mismo llegar al punto en que deseas con todas tus ganas olvidarle, pero de alguna manera llega al menos un milisegundo su recuerdo a tu cabeza cada día. 

Agota esto, pelear con los sentimientos; tener momentos en los que quiero manejar a tu casa a llevar tu dulce y película favorita u otros en los que quiero borrar tu existencia de mi mente. Estoy consciente que fuimos hace muchísimo tiempo, que no somos el uno para el otro, ya no... pero no te olvido, no olvido nada... 

No sale de mi mente tu expresión al verme por primera vez, tus pupilas se dilataron, esbozaste una de las más hermosas sonrisas arcaicas que he visto, me abrazaste con cariño y tales ganas que volviste a unir todas mis partes y yo, yo solo me moría de nervios, no sabía como actuar, ni que decir, no parecía nada real, debo admitir que me perdí en ti ese día, en tus gestos, tus palabras, las mil historias que contaste, todo... el mundo no existía, solo éramos tu y yo.

Teníamos tantas conversaciones que no era lógico, hablábamos de todo, todos los días y todo el día, mis días llevaban tu nombre y los tuyos el mío, fue exquisito... wow, lo fue tanto. Se sentía tan bien saber que me extrañabas porque yo también lo hacía; me llamabas por el simple hecho de querer escuchar mi voz, tuvimos mil llamadas por skype, tus buenos días y buenas noches eran clave, sin ellos algo estaba incompleto... cielo, nuestro tiempo fue fenomenal.

La vez que me llevaste al lugar en el que das clase, estábamos agarrados de manos y sentí que éramos tan nuestros, teníamos una complicidad que nadie entendía y adoraba eso, creamos nuestro mundo y era perfecto.

Quisiste adentrarte en mi vida, mis amigos, mi familia... Mi miedo era descomunal, pero sentía que contigo todo iba a estar bien y en efecto, lo estuvo, te permití ser parte tangible de mi y no me arrepiento ni un segundo, llenaste y pasaste mis expectativas, eres tan independiente, tan fácil de querer que fue imposible para mi entorno no hacerlo... hasta ellos te extrañan. 

Tus infinitos regalos, todos y cada uno me encantaron, los pequeños detalles... eras increíble con todos, imposible no reírme al acordarme de cada nota, cada rosa, cada pancarta, cada sorpresa... Eres la única persona que en su cumpleaños me dio un regalo, ese marcador jamás lo olvidaremos.

Todas las botellas de vino, las cenas, los almuerzos, los inventos, las películas, las series, las escapadas, los amaneceres, los desayunos, las rosas, cada momento contigo... los guardo con cariño, pero aún los tengo muy presentes y me llegan a hacer daño.

A veces deseo traer el pasado al presente, pero al mismo tiempo me doy cuenta que es imposible, hemos cambiado muchísimo, ya no somos el uno para el otro que alguna vez fuimos, las cosas terminaron por ti y por mi, lo entiendo... pero creo que aún no lo acepto del todo, odio eso porque realmente tengo ganas de olvidarte, pero me autosaboteo recordando...

Jamás pienses que mi deseo de olvidarte significa que me arrepiento de lo que ocurrió, no puedo arrepentirme de todas las sonrisas y alegrías que viví... sin embargo, tenerte tan presente no me deja seguir y sabes bien que detesto quedarme estática.

martes, 5 de abril de 2016

Mis ojos, te los presto

Me encantaría que te dieras un descanso de toda la presión que te pones y el deseo intrínseco que tienes de no querer decepcionar a nadie porque las personas esperan que seas perfecto; amor, eso te está desgastando...

Sé libre para equivocarte, para un día no ser la persona que busca todas las soluciones, sé el humano que eres y no esa idea estúpida que te tatuaste sobre ser la luz de todo el mundo, dejando de ser la tuya...

No te pierdas en las expectativas que tienen sobre ti, que no te importe más; está permitido darse un descanso de la responsabilidad, apagarse y desaparecer del universo, te prometo que nada pasará si lo haces.

Siempre das lo mejor de ti y eso me parece increíble, pero la mayor razón es por tu entorno y querido tú, generalmente las personas no valen tal sacrificio, ni se dan cuenta. Da lo mejor de ti por ti y si un día no lo quieres hacer, simplemente no lo hagas; acuérdate que solo tienes que darle explicaciones a la persona que ves en el espejo; ten siempre presente que la clave de la vida es que solo te importe que piense esa hermosa e invaluable persona, aquella que se refleja en el espejo.

Lo interesante de todo es que no valoras todo lo que das, nunca te parece suficiente y te llevas al extremo de dar hasta lo que no tienes, allí es donde desearía con el alma que te pudieras ver a través de mis ojos... podrías observar que la prioridad que tienes es de ayudar y en la última letra del abecedario te posicionas, buscas hacer feliz a todos, ser comprensivo, tolerante, guardar toda molestia que puedas tener, ahogarte en problemas, mostrar siempre estar bien cuando no es así, ser la columna de fuerza para cada persona... te das a todos, pero ¿quién está para ti? ni tu mismo lo estás, los demás te agotaron y te perdiste.

Amaría con todo que pudieras saber lo asombroso que eres... si vieras y pensaras lo que pienso de ti, serías tan completo... Querido tú, eres perfecto con tus imperfecciones, date cuenta. Piérdete en ti.

lunes, 4 de abril de 2016

Te tengo, aunque no lo sepas

Hace días me di cuenta que... realmente te tengo sin que estés a mi lado, sin que seas mío, sin hablar contigo a cada segundo o que sepamos de los dos a cada momento; sin que lo sepas... te tengo.


Te conozco tanto y tan poco a la vez... la ironía, lo impredecible e inimaginable son palabras que acompañan todo lo que hemos pasado y aún falta tanto por vivir que me intriga ¿qué más ocurrirá? últimamente hemos sentenciado que 'esto' no pasará más y siempre se vuelve.


Contigo todo ha pasado sin expectativas, sin planes a futuro, sin nada... no puedo negar que he tenido mis momentos efímeros en los que imagino un futuro contigo, pero un futuro con fecha de vencimiento, no te asustes, en mis deseos no está verte en el altar, un -para siempre-, ni nada similar... tu y yo no estamos para eso.



Lo que más pensaba era en los planes tangibles que habíamos acordado, lo que pasaría después era incierto y nunca me preocupé, eso puedo asegurar y mil veces te lo dije; de alguna manera sabía que algo iba a ocurrir después o por primera vez, no me enredé, no esperaba más de 'esto'; aunque tu pensaras distinto y siempre cuidabas de mis sentimientos, ahora que lo veo más objetivo, creo que te cuidabas era a ti, tenías miedo a sentir más allá del límite que te habías puesto... querido, ahí empezaste a ser mío sin saberlo.


No sabes lo difícil que es hablar de nosotros, no es que me duela o incomode, en lo absoluto, solo que no fuimos algo convencional, nunca le encontramos el real punto medio en la práctica, siempre hablábamos de como son las cosas, pero casi nunca había relación en lo que hacíamos... decíamos no y terminábamos haciendo si. Nunca encontramos un título convincente o real, eso tenía atractivo para mi, eramos nada en un todo.


Nosotros fluíamos tanto que era encantador, nada nos unía, pero a la vez todo buscaba hacerlo... no entendí el juego de la vida de unirme a alguien tan opuesto, realmente no busqué hacerlo, todo era tan exquisito que buscarle razones era una ofensa, por ende, decidí a dejarme llevar... y tu también.



Nuestro nada se mide en experiencias, el tiempo dejó de ser determinante, los momentos fueron tantos y tan especiales que un día para nosotros puede equivaler a un año para otros... 


En ello me reí, te llegué a querer, te extrañé, te volviste mi prioridad y te lo hice saber... creo que allí fue cuando empecé a tenerte más, sin darte cuenta surgió tu dependencia, ya que te demostré que dentro de todo tu caos hay alguien que cree en ti, intenta entender o al menos escucha, te puede llegar a querer sin pedirte el cielo, no huye al ver lo que pasas, piensa en ti como en alguien increíble, indomable, admirable, una persona que puede llegar a tenerlo todo, capaz de lograr lo imposible, sin olvidar que eres humano, frágil, real, que te puedes caer, necesitar a alguien, entre otros.


Fui tu alguien, no sabes lo afortunada que me sentí, era algo irreal, es indescriptible lo que pasaba por mi mente... confiabas en mi, que maravilloso fue eso, y sé que para ti es tan difícil hacerlo, hablar, abrirse, ser vulnerable y ahí estabas, un pequeño niño indefenso, hablando de todo, desesperado por contar con alguien... es una de las mejores imágenes que tengo de ti, confiando en mí... Ya te tenía completamente.


La vida es una montaña rusa y este nada no se salvó de ello, pasamos momentos terminales, lo setenciamos todo, nos alejamos, nos odiamos y matamos en la mente, pero como te dije al principio 'siempre se vuelve'; no sé la razón, me la he cuestionado un montón de veces... ya nada es lo mismo, ni sé que intentamos ahora, pero estamos... y en este inseguro estar, aún te tengo... tus ojos me lo dicen, ellos hablan por ti y no mienten.

sábado, 26 de marzo de 2016

Enamorarse

Hace días hablaba con una amiga y me preguntó "¿no crees que te enamoras una sola vez en la vida?" Le respondí: "lo creía, pero ya no"


Hace meses estuve en una conversación increíblemente profunda, que sin buscar una respuesta, solita surgió... la respuesta a una pregunta que había guardado hace años, de la cual pensaba que conocía, pero después de ese día, hubo un giro completo y todas las preguntas han cambiado.


Entendí que, te enamoras a la justa medida de tu edad, madurez, situación, entre otros. Pues seré más abierta, he tenido tres novios y de los tres, en su momento, me enamoré. Les contaré:


Cuando tuve mi primer novio, fue un amor de niños, ilusionado, con destellos en los ojos, una experiencia nueva el tener fecha, título, SENTIR por alguien y sea MUTUO; me sentía en la cima... es indescriptible todo lo que sientes con el primer amor, no olvidas nada... y todo es tan puro, nunca nadie te ha lastimado, estás conociendo la parte rosa del amor, todo lo lindo... piensas en un "para siempre" desde el primer mili-segundo, Todas las películas de Disney tenían lógica, eran reales, de todo.., había conseguido mi príncipe azul. Me había -enamorado- a los 14 años. 


Mi segundo novio fue todo bien extraño al principio, jamás me hubiese imaginado ser su novia y pasó; claro, esta vez estaba un poco predispuesta, no confiaba completamente, ponía en duda cualquier cosa, repensaba todo, no era yo al cien, ni cerca y la culpa no fue de él, sino que se fracturó mi pensamiento del "para siempre", ya sabía que era sufrir y no quería más, por eso no me permitía sentir hasta que pasó muchísimo tiempo y si él me leyera, prometo que estaría completamente de acuerdo conmigo, al principio fui muy ácida, nada detallista, él daba el 200%, los 100 de él y los 100 míos; lamentablemente al inicio recibió un amor a gotas... Después del tiempo, empecé a creer, querer muy intenso, valorar, ser detallista, tantas cosas que aún guardo y me sacan sonrisas. Me había -enamorado- a los 16 años.



Después de esa relación, tuve mil conversaciones conmigo y me prometí no volver a querer a gotas o al menos intentarlo, no es justo para la persona que esté a mi lado recibir eso, no tiene la culpa de mi pasado, por ende, no debe cargar con él..


Llegó mi último novio, hasta el sol de hoy no sé ni cómo o cuándo empecé a sentir tanto por él, pero lo hice. Fue la relación más seria que he tenido, donde he sido más cuchi, tierna, quise intenso desde el principio, aunque lo escondía un poco porque intentaba protegerme, quería tantear bien el terreno. Conoció a toda mi familia y yo la de él, me nacía hacer sorpresas, involucrarlo en lo que hacía, involucrarme completamente en su vida, todo... Realmente no lo quise a gotas, en lo absoluto. Me había -enamorado- a los 19 años.



Me enamoré las tres veces o eso creo; lo hice a su medida, de acuerdo a mi edad, a los límites, madurez, experiencias, a todo; cada uno estuvo en un momento muy diferente de mi vida y en cada momento pensé que eso era amor. Todos se llevaron un pedacito de mi corazón y a cada uno lo quise intensamente, uno más que los otros. 



Mi punto es que, no podemos pasar la vida pensando que te vas a enamorar una sola vez, eso es condenarte, porque en el momento que te enamores y no funcione, no te vas a permitir querer más porque sencillamente determinaste que no se puede porque es solo una vez. El amor es hermoso, esas cosquillitas, las citas, el esbozar una sonrisa al saber de esa persona, que te digan su nombre y se te dilaten las pupilas, todo es puro, no racional, sin palabras... es ensayo y error, hasta llegar al éxito. 



Tengo casi 20 años, me falta una vida por recorrer, madurar, crecer ¿me vas a decir que no me voy a enamorar otra vez porque lo hice a los 14? Caramba, espero que eso no ocurra, doy fe a ello... me enamoraré muchas veces más hasta encontrar ese real príncipe azul con el que dure 100 años casada.. 


Esta es la realidad que considero hoy, capaz esté equivocada y en unos años cambie mi perspectiva... la vida es un constante cambio y no quito la posibilidad a nada...


lunes, 21 de marzo de 2016

Iniciativa

Soy una mujer que le encanta el romanticismo, los príncipes azules, las citas cursis, los pequeños grandes detalles, todo... literalmente todo, pero también soy realista.


Realismo no significa que deje de pensar en los finales felices, en lo absoluto; realismo en este tema es entender que no todo surge por ellos, en una relación NADA DEBE SER UNILATERAL, sencillamente no sería relación.


Tampoco vamos a confundir lo anterior con que me dejo llevar completamente por esta innovación del siglo XXI, no comparto en absoluto esa "libertad femenina" mal empleada, no soy partícipe de ofenderme porque me quieran abrir la puerta, deseen pagar algunas veces (siempre debes intentar pagar, jamás pases como oportunista), me envíen flores, sean ellos lo que me inviten a salir -primero-, entre otros... Amo el hombre caballeroso y con principios.


¿No les da curiosidad que escribí "-primero-"? Fue con toda la intención y les explico la razón...

Antes y hasta ahora, porque fui criada de esa manera, todo lo tiene que hacer el hombre, absolutamente todo, hablarte, decirte para verse, dar obsequios, ser cursi, literalmente uno era una estatua que solo esperaba que le hicieran todo, pero... ¿eso está bien? Particularmente pienso que no, todo en la vida es un equilibrio, las relaciones no deben ser la excepción; sin embargo, debo acotar que ese pensamiento de nuestros padres y abuelos va acompañado de muchos valores, ninguno de ellos se debe perder, aunque esta generación se olvide que existen. 


Una de las muchísimas tradiciones que concuerdo con el pensamiento del siglo XX es que el hombre debe dar el primer paso... escribir, invitar a salir, el acercamiento al primer beso y el sin fin de ¡primeras cosas! con un mínimo de ayuda en varias, pero debe ser su iniciativa, después de eso entramos a la fase de los dos, del equilibrio, el 50-50, la relación.


Cuando inicias una relación, como mujer debes comprender que también debes dar, ¿a caso el hombre no siente y no necesita detalles? Despójate de esos pensamientos tan arcaicos de solo esperar, sé detallista, sorpréndele; te amará por eso, marcarás la diferencia.


Si como mujer nos encanta una flor inesperada, una cita planeada, una cita espontánea, el famoso "te extraño, en 20 minutos estoy allá", etc. ¿por qué no consideramos que el hombre también? ¿a caso ser así significa ser menos mujer? Si piensas de esa manera, existen dos opciones 1. No has querido lo suficiente para hacer algo que te saque de tu sitio de confort por alguien o 2. Estoy equivocada y en esto, amo estarlo.


Es mentira decir que siempre he pensado así, pero aprendí que nosotras también debemos tener la iniciativa. Los hombres tienen sentimientos, expectativas, sueños, ilusiones, ellos también imaginan su vida perfecta con esa persona antes de dormir, sufren, desean sentir que los escuchamos y prestamos atención, solo que a diferencia de nosotras lo hacen en silencio.


Los hombres necesitan detalles, un "amor, sé que sales de entrenar a las 6, hice reservación a las 7 en tu restaurante favorito", "compré entradas para ver tu equipo/película/cantantes", "ábreme, traje helado y la serie", mil cosas... hasta los buenos días y buenas noches.


Si bien ellos deben enamorarnos a cada segundo, nosotras también debemos enamorarlos a ellos.


domingo, 6 de marzo de 2016

Egoísmo

'Egoísmo' a mi parecer es una de las muchas palabras mal utilizadas por todas las generaciones... realmente ninguna sale de esta generalidad y eso que detesto las generalidades.


¿Por qué digo que es mal usada? Sencillamente porque para la gran mayoría una persona es egoísta en el momento que piensa primero en sí y no hace lo que los demás quieren, lo que las personas no ven es que ese -egoísta- se cansó de siempre poner de prioridad a los demás sin recibir nada a cambio... Yo sé que deben pensar ''siempre hay que dar sin esperar nada a cambio'', buenísimo, pero cuando las relación es 10 a 0, algo está mal... muy mal. Es imposible no esperar algo cuando has hecho tanto, seguir allí es masoquismo, porque una persona también necesita recibir cariño, atención, lo que sea; ahí el egoísta es la persona que dictaminó a la otra.



En estos momentos, soy la egoísta mal determinada... me cansé de que me importen tantas personas y el sentimiento no sea recíproco, me cansé de intentarlo y esperar; ahora no me importa nada y como dice el dicho ''mejor sola que mal acompañada''. Primero yo, segundo yo y tercero yo, lo demás en fila.



La vida te enseña, da muchas vueltas y te lleva al lugar que necesitas para crecer, ser fuerte y aprender a ser feliz ante todas las adversidades... porque la felicidad es una opción que siempre deberías escoger, nadie tiene el poder de cambiar tu estado de ánimo, solo tú.



Sé feliz y a la única persona que debes rendir cuentas e importar es aquella que ves en el espejo. Sé el egoísta que dice el mundo, no te importe.



domingo, 28 de febrero de 2016

Extrañar

¿Alguna vez has extrañado a alguien que llega a doler? pero hablo de dolor, dolor físico...

Hace poco leí varios artículos sobre como el cerebro no sabe distinguir entre un golpe emocional y un golpe físico... puedo afirmar, desde mi punto de vista, que duele más lo emocional que lo físico porque no sabes qué demonios hacer, no hay un analgésico para eso o un té, nada.. realmente no sé siquiera como 'sanar' un dolor emocional, solo está y te acostumbras a él... no se va.


Extrañar hasta que duele, wow, es horrible... ese momento en el que te cuesta respirar, tienes los ojos llorosos, el estómago se retuerce, sufres de escalofríos, te duele la cabeza, te sientes débil y todo porque extrañas a una persona... duele extrañar, duele en las entrañas no poder estar junto a esa persona y duele más saber que no puedes hacer nada para cambiar eso..


Debes pensar que hablo de alguien en específico, realmente empecé a escribir por alguien, pero ya no es así, ahora tengo un mar de nombres en mi mente, un mar de personas que extraño... que duelen y ya no están, muchos no podrán volver a estar nunca más porque la vida se los llevó y otros son parte del pasado que en algún momento se decidió.. nunca estoy cien por ciento segura de ese tipo de decisiones porque cuando quiero, de verdad lo hago y dejar a una persona a un lado, duele.

Por eso, por haber experimentado este dolor causado al extrañar, valoro cada segundo que paso contigo, con él, con ella, con cualquiera... valoro el tiempo, los momentos, las sonrisas, los abrazos.. e intento vivirlos plenamente, no porque después extrañar duela menos sino que entre ese extrañar, revives el pasado y no existe mejor sensación que recordar acompañado de una sonrisa, un suspiro, alegría... sabiendo que diste el mil por ciento, lo disfrutaste al máximo...

Antes (aún lo hago dentro de mis caos) me decía 'deseo no sentir, no extrañar, no apegarme, odiar al mundo, así sufro menos', pero... hoy casualmente me dijeron -si no conoces el dolor, no sabrás realmente que es ser feliz', tengo mi debate con ello, esa sería otra entrada; sin embargo tiene un poco de razón la frase y capaz sufrir es un daño colateral al que no se puede huir por ser tan feliz en un momento.


Extrañar es inevitable, sufrir en su justa medida es parte de la vida... depende de ti recordar con sonrisas, vivir al máximo y disfrutar cada segundo.


PD: Amo empezar a escribir cargada de sentimientos, en medio de un caos y terminar liviana.. dejarlo todo escrito. Te lo recomiendo.

Desorden

Existen personas que llegan a tu vida para desordenarla y demostrarte que sin ese desorden no se puede vivir... 

Me dirán loca, pero no saben lo delicioso que es entender que vives, las prioridades cambian, tu manera de verlo todo CAMBIA... vivir es algo absolutamente placentero, lleno de adrenalina y cambios; cambios a los que no se les puede huir, solo aceptar..

Y todo aquello lo entiendes por una persona que entro a tu vida en el momento justo para enseñarte que todas esas limitaciones, controles, paradigmas que te colocas, no te permiten ser... llega para desordenar todo, lo digo porque me ocurrió, lo viví y ya que estamos en la intimidad de mis pensamientos, permitiendo que mis demonios sean libres entre estas palabras, les seré más franca...

Él llegó sin previo aviso, sin querer, siendo un torbellino que hizo un caos en mi vida... se lo agradezco y le debo este momento. 

Soy una persona que aborrece los cambios, sencillamente porque detesto la idea de no tener el control de las cosas, pero después de su llegada.. los he aprendido a sobrellevar, es muy pronto para decir que ya me gustan, pero voy encaminada.. entendí que los cambios son necesarios para vivir, sin ellos no progresas, no aprendes, no evolucionas, no te das cuenta que las cosas están mal... cuando siempre deberían estar bien o al menos deberías luchar porque lo estén. 

Mientras escribo me doy cuenta que él no tiene la menor idea de todo lo que ha causado en mí, no creo que lo vaya a saber nunca, pero ha hecho mucho sin querer... es más, ha hecho más de lo que pensaba. 

Ha desordenado mi vida, me ha desordenado... me encanta que lo haya hecho.

Ya las cosas no son iguales, no lo es la manera de pensar, entender, sentir, nada... esto es un mundo nuevo sin reglas al que me voy adaptando y cada vez me va envolviendo más. 

No existen palabras para explicarles que significa este 'desorden' que les hablo, me entenderán en el momento que llegue esa persona que les desordene la vida. 

Una mente ocupada no extraña

¿Quieren hablar de cosas falsas? Esa frase... -Una mente ocupada no extraña-
Pasé los últimos meses repitiendo esa frase, compartiéndola, de todo... se volvió MI frase hasta hace unos días porque sencillamente es una mentira, una vil y enorme mentira. 
Una mente ocupada SÍ extraña y extraña peor... extraña con más intensidad, lo sientes en las entrañas, duele físicamente ¿por qué? Sencillamente porque te auto-saboteas, la mente juega contigo, tus sentimientos lo hacen y ¡boom! el nombre, la cara, la mirada, el olor, todo de esa persona llega a ti como un balde de agua fría en pleno verano.
Tienes tres parciales, dos exposiciones, trabajo, ir al gimnasio, pasear a tu perrita, ver a la familia, mil diligencias; jamás habías estado tan ocupado en tu vida y entre toda tu concentración, ocurre.. le extrañas, le extrañas demasiado, ya no es cuantificable.
Una mente ocupada EXTRAÑA, sencillamente porque todo de alguna manera TU lo relacionas con esa persona... el destino también ayuda a que se den esas coincidencias, por ejemplo: la radio, tu entorno, tu playlist se enfrasca en colocar su canción favorita o aquella que te dedico o le dedicaste y listo, le extrañas, revives el momento, suspiras, todo o también, cuando te encuentras a alguien de su círculo social, cabe acotar que mientras estabas libre JAMÁS te encontraste a nadie, pero ahora que estás súper ocupado, te aparecen en cada esquina... Además, ¿Cómo dejar de lado el juego diabólico del subconsciente, que hace que sueñes con esa persona? Entonces te despiertas y no sabes que sentir... quedas sin palabras.
Tu día puede ser muy ajetreado, pero su recuerdo consigue la manera absurda de aparecerse... y te contaré un secreto, odio que sea así.. había creído tanto en esa frase, la practicaba, recalco era MI frase, para que al final sea una farsa.
Toda mente extraña, ocupada o no, lo hace... hasta que se cansa de extrañar, se agota y lo reemplaza la ausencia o pasa a ser un recuerdo sin sentimientos.